De Maceo a Bogotá
Don Justino Restrepo Zapata creció en una finca en Maceo, Antioquia, en una familia que vivía de la ganadería y la agricultura. Desde niño mostró facilidad para los trabajos manuales: a los 9 años ya tenía su propio taller de carpintería y talabartería, y a los 12 era buscado desde municipios vecinos para domar potros y hacer arreos para caballos.
En 1957, desplazado por la violencia política que vivía el país, tuvo que dejar la finca familiar y llegar a Bogotá con apenas 17 años, sin nada más que la disposición a trabajar en lo que fuera.
Los años en Adriática de Seguros
Entre 1960 y 1967, Don Justino trabajó como agente exclusivo de la compañía italiana Adriática de Seguros, donde se destacó por sus resultados como vendedor. Su jefe de entonces, el Doctor Mario Gusoni Sordeli, gerente general de Adriática en Colombia, lo apoyó desde el comienzo — Don Justino siempre lo reconoció como su mentor, la persona a quien debe su formación como asesor y empresario de seguros.
Fue precisamente esa experiencia la que le mostró la oportunidad: sus clientes necesitaban más opciones de las que una sola aseguradora podía ofrecerles. De esa necesidad nació la idea de Comercial Colombiana.
El nacimiento de la agencia
El martes 10 de noviembre de 1970, entre las 9 y las 10 de la mañana, en la Notaría 10 de Bogotá, Comercial Colombiana quedó constituida como persona jurídica con un capital de $2.000 — cuatro veces el mínimo de $500 que se exigía entonces para fundar una agencia de seguros. La primera oficina tenía apenas 12 metros cuadrados en el Barrio Restrepo, con una máquina de escribir Remington, una calculadora Lagomarsino y una sola línea telefónica.
Por qué "Comercial Colombiana" y no un apellido
El nombre no fue casualidad. Don Justino quería algo de alcance nacional, fácil de recordar, que no llevara el apellido Restrepo — en esa época había un regionalismo muy marcado en Bogotá hacia los antioqueños, avivado por la rivalidad ciclística de la Vuelta a Colombia, y él no quería que ninguna asociación negativa afectara a la empresa que estaba construyendo.
El azul, elegido con intención
El color azul del logo tampoco fue al azar: Don Justino lo escogió porque quería transmitir tranquilidad, paz, confiabilidad y serenidad — justo lo que espera cualquier cliente de su asesor de seguros. Ese mismo azul sigue siendo, más de cinco décadas después, el color de la marca.
"Servicio Seguro desde 1970" — nuestro eslogan, propuesto en 1980 por el cliente Alberto Venegas Schrader, gerente de Polyacril, en una visita comercial de renovación de pólizas. Le dijo a Don Justino que esas dos palabras — servicio y seguro — capturaban exactamente la esencia de la agencia. Desde entonces nos distingue.
En 1995, la unidad de Autos de la agencia quedó a cargo de Darío Restrepo, hijo del fundador — la misma persona que 30 años después impulsaría la creación de JUSTINO, la extensión digital de esa misma historia.
Si quieres conocer más detalle del que cabe aquí, puedes leer la historia completa en comercialcolombiana.com.co/quienes-somos, o la primera historia personal de la serie Lecciones de Don Justino.